Song of the week

Martes por la noche estaba camino a mi casa con el corazón pesado y mi maquillaje corrido.
En cuestión de dos horas sentí el peso del mundo en mis hombros y me di cuenta que había desenfocado mi mirada de Jesús. Eso basto para que las dudas en mi vida se empezaran a levantar y fue una invitación inmediata al miedo, quien entro como Pedro por su casa.

Mi espíritu me suplicaba que no tenía porque reaccionar así, y además me trataba de recordar todos los momentos en los que Dios ya me ha visto así. Solo necesitaba quedarme quieta, respirar y recordar quien es Él.